PATOLOGÍAS DE CADERA

L as superficies de los huesos de nuestro esqueleto interactúan entre sí a través de las articulaciones. Las articulaciones pueden ser de distintos tipos según el movimiento relativo entre los huesos que las componen:en algunos casos están formadas por dos o más huesos con una movilidad extrema, como los de la cadera, la rodilla y el hombro; en otros casos unen huesos poco móviles, como los de la columna vertebral; en otros casos unen huesos absolutamente inmóviles, como los del cráneo.

Las articulaciones, sobre todo las sometidas a carga y más implicadas en el movimiento, pueden sufrir patologías que pueden llevar a la necesidad de una cirugía de sustitución articular.

Estas patologías son múltiples, pueden ser de distinta naturaleza (degenerativas, traumáticas, congénitas) y muy invalidantes.

ARTROSIS

La artrosis es un proceso patológico degenerativo de las superficies articulares que afecta a toda la articulación (hueso, cartílago, cápsula articular). Es una patología muy frecuente que suele aparecer entre los 50 y los 60 años, aunque también puede aparecer a una edad más temprana. Se clasifica como artrosis «primaria» cuando se desconoce su origen, o como «secundaria» cuando surge como consecuencia de procesos inflamatorios (artritis), endocrinos (diabetes o gota), congénitos (displasia) o traumáticos que alteran la morfología y la función articulares.

La patología artrósica se manifiesta con desgaste y reabsorción gradual del cartílago articular, adelgazamiento del espacio articular, producción anormal de hueso (osteofitos), deformación de las cabezas articulares, engrosamiento de la cápsula con formación de calcificaciones, lo que da lugar a dolor agudo y grave limitación del movimiento. El diagnóstico se reconoce fácilmente a partir de los síntomas y de un simple examen radiográfico. La terapia se planifica según el estadio de avance.Las articulaciones más comúnmente afectadas son las de la cadera (coxartrosis), la rodilla (gonartrosis) y el hombro (homartrosis). El tratamiento más eficaz de la artrosis es la cirugía, con sustitución protésica de las articulaciones afectadas. Las terapias farmacológicas, la fisioterapia, las infiltraciones de cortisona o cualquier otra cosa pueden aliviar temporalmente el dolor, pero no son una solución definitiva.

ARTRITIS REUMATOIDE

La artritis reumatoide es una poliartritis inflamatoria crónica y progresiva de patogenia autoinmune que afecta a las articulaciones sinoviales. Se diferencia de la artrosis en que afecta inicialmente a la membrana sinovial y no al cartílago, afecta con menos frecuencia y a una edad más temprana que la artrosis. Afecta más a las mujeres (proporción 3:1). Afecta al 1-2% de la población y el número de casos aumenta con la edad, con un 5% de mujeres mayores de 55 años afectadas. El inicio se observa principalmente al final de la adolescencia o entre la 4ª y 5ª década de la vida; un segundo pico se observa entre los 60 y 70 años. Una variante precoz de la AR es la artritis reumatoide de la infancia.

FRACTURAS DEL CUELLO FEMORAL

La fractura del cuello femoral es frecuente en los ancianos, ya que, como es bien sabido, con el paso de los años se produce una disminución de las características de resistencia mecánica del hueso, especialmente en esta zona anatómica. La fractura suele producirse como consecuencia de un esfuerzo de rotación, más que por un traumatismo directo en la cadera, hasta el punto de que el sujeto, al resbalar o apoyarse incorrectamente en el miembro inferior, lo hace girar bruscamente, lo que conduce a una fractura del cuello y, sólo más tarde, a una caída por falta de apoyo. Debido a las peculiares características de vascularización de la cabeza femoral (terminal, es decir, que recibe su riego sanguíneo sólo del cuello, y una fractura del cuello puede interrumpir el flujo sanguíneo a la cabeza), estas fracturas suelen provocar pseudoartrosis, es decir, falta de consolidación. Por eso se prefiere tratar a los pacientes mayores (de más de 70-75 años) directamente con una prótesis, para evitar largos y peligrosos periodos de reposo en cama sin una garantía válida de éxito.

OSTEONECROSIS CEFÁLICA

La osteonecrosis cefálica (es decir, la muerte celular del tejido óseo de la cabeza femoral) puede ser a menudo idiopática (de causa desconocida), a veces inducida por el abuso de fármacos (cortisona) o postraumática. Independientemente de la causa, un factor común es la vascularización insuficiente de la cabeza femoral y la consiguiente necrosis (normalmente en la región de mayor carga), que debilita la estructura, lo que provoca el colapso del hueso subcondral (situado inmediatamente debajo del cartílago) tras la carga, con la consiguiente aparición de artrosis secundaria. Los primeros síntomas son dolor inguinal directamente relacionado con la carga, que se irradia a la rodilla en una fase posterior. También puede producirse una limitación de la movilidad de la cadera causada por el dolor.

OSTEOPOROSIS

La osteoporosis es una enfermedad sistémica y metabólica del sistema esquelético, que se presenta en personas mayores y con mayor incidencia en las mujeres. Se caracteriza por una baja densidad mineral y el deterioro de la estructura del tejido óseo. El resultado es una mayor fragilidad de los huesos, que son más propensos a las fracturas.

DISPLASIA HIP

La displasia de cadera está representada por unaformación incompleta o falta de formación de la cavidad acetabular que no permite una articulación normal con la cabeza femoral, que a su vez sufre una alteración morfológica.Suele estar asociada o ser consecuencia de una luxación congénita de cadera (cuando la cabeza femoral no queda retenida dentro de su asiento anatómico).